Amigos, mi entrada de hoy es breve pero no por ello menos comprometida, he reparado en los últimos tiempos y a tenor de los cambios llevados a cabos por muchos periodistas de nuestra comunidad autónoma. Que en Cantabria, se está generando últimamente una corriente de opiniones periodísticas que se pueden calificar como periodismo de estraperlo.
Desconfío de las opiniones de aquellos periodistas que escriben con dos documentos abiertos en su ordenador. En uno la pagina de Word donde redactan su noticia o su columna de opinión y en otro la pagina Web del banco donde observan sus ingresos por publicidad.
No entiendo los cambios de opinión sujetos a la directa proporcionalidad del aumento de propaganda del gobierno de Cantabria en algunos medios de comunicación.
Siento decir, que aquellos que antaño me generaban un respeto por su forma comprometida de afrontar los verdaderos problemas de Cantabria, hoy me generan una Spam, que procuro leer pero que por su humillación ante las subvenciones publicitarias, y su servilismo a un gobierno que no se lo merece, impide que creen en mi persona una opinión diferente o influenciada por sus noticias.
Creo que el periodismo ha de ser veraz, comprometido y sacrificado; no sacrificativo. Creo en la variedad de opiniones pero no en el cambio radical de las mismas a golpe de talonario.







