POR PATRICIA HIGUERA BARRA
Somos los hijos de los vientos;de los Alisios y los Nordestes
: de las suradas y los desérticos
somo hijos, al fin y al cabo, de la tierra bondadosa
que por una sóla vez a una babosa
quiso transformar en cursi gran rata odiosa,
otorgándole el poder ,tan siniestro en ocasiones,
que se olvidó de los vivos llenando sus sacas
con niños no nacidos y proimesas irrisorias
que provocan los desmayos entre los pocos que braman
por la vuelta a un ideario de libertad y sin paro,
de eficiencia en la política y la moral en el cargo.
Nos domina y avergüenza el Cursi Supremo
y su mesiánica misión alcanza sólo su ego,
pero andamos indefensos
ante tanta estupidez del Mester de Progresíia,
que acaba liando Ex-paña
y separando sus barras,
creando nuevos países
cuyos votos infinitos lo conviertan
en Presidente ad perpetuam.
Así que, cursi y avergonzante sí es, tonto no: simplemente conoce a su país.







